Tras la visualización del documental sobre Comercio de Armas emitido el pasado fin de semana en el programa La Noche Temática (de TVE2), me vi en la necesidad de aportar mi granito de arena y publicar una información que ayude a comprender la necesidad de regular este ‘comercio de muerte’ (sabedor de que terminar con él es una simple utopía). Resulta vergonzoso ver en el documental cómo respaldan a Gadafi, vendiéndole armas y camelándolo, muchos líderes políticos que ahora lo bombardean. Destacando, entre todos ellos, Berlusconi y Sarkozy. ¡¡Cuánta hipocresía!! Toda la documentación que aporto ha sido obtenida de la ONG pro-derechos humanos: AMNISTÍA INTERNACIONAL
Algunos de ustedes pensarán que no entienden tanta urgencia, que un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas (TCA) podría esperar, que hay situaciones más importantes a las que hacer frente. Sin embargo, deténganse un momento en estas estadísticas sobre los trágicos efectos del comercio irresponsable, proliferación descontrolada y uso ilícito de las armas convencionales, incluyendo armas ligeras y pequeñas, para que se hagan una idea de la magnitud del asunto:
La situación actual
Las armas convencionales, especialmente las armas pequeñas y ligeras, se utilizan en la mayoría de los casos para acometer graves abusos contra los derechos humanos. Un factor determinante es la fácil disponibilidad de armas y su comercio irresponsable.
Por extraño que parezca, no existen normas internacionales, jurídicamente vinculantes, que rijan el comercio de armas convencionales. Esta situación permite que las armas terminen tanto en zonas de conflicto, como en manos de violadores de derechos humanos; lo que produce que se disparen el número de abusos graves de los derechos humanos y de violaciones del derecho internacional humanitario, desestabilizando a países y regiones y socavando la posibilidad de un desarrollo sostenible de muchos de estos Estados.
Dificultad para controlar las exportaciones
Las empresas fabricantes de armas, que operan desde un creciente número de países, obtienen los componentes para esas armas en muchas partes del mundo. Muchas veces montan sus productos en países donde los controles sobre el destino final de éstos son poco estrictos. Así, muy fácilmente, las armas van a parar a manos de quien no debería tenerlas.
Las crecientes lagunas jurídicas en los controles nacionales demuestran la necesidad de establecer reglas globales para responder a este comercio global.
Conclusión/necesidad:
Un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas (TCA) amplio y fuerte podría reducir de manera drástica la posibilidad de que las armas convencionales terminen en manos equivocadas, ayudando así a prevenir los efectos destructivos que su mal uso provoca sobre el devenir de millones de personas. Resulta fundamental un TCA que defienda los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Necesitamos un TCA “Antibalas”.
Características deseables del TCA y la regla de oro de los derechos humanos
La ‘regla de oro’ para que el TCA resulte eficaz, desde el punto de vista de Amnistía Internacional, se refiere especialmente a la necesidad de que los Estados prohíban el comercio de armas convencionales, municiones, equipo militar o asistencia, cuando exista un riesgo considerable de que dichas armas caigan en manos de sujetos que harán un uso ilícito de ellas, al cometer graves violaciones de los derechos humanos o del derecho internacional humanitario, como los Convenios de Ginebra y sus Protocolos.
Cómo aplicar la regla de oro
Si deseamos que un TCA se rija por normas basadas en los derechos humanos, deberá autorizarse la posibilidad de que toda comercialización de armas sea evaluada y estudiada caso por caso. La participación de los Estados resultará fundamental para evaluar los tipos de armas convencionales en cuestión, el uso declarado y su destinatario final; para tomar así una decisión sobre si existe o no riesgo de que se produzcan violaciones de los derechos humanos y si la venta de dichas armas a estudio facilitará que las violaciones sean perpetradas. La práctica internacional y la legislación vigente demuestran que el TCA resulta viable y que puede ser aplicado por las autoridades nacionales encargadas de evaluar y autorizar cada solicitud.
Datos prácticos sobre un TCA eficaz
A fin de ser un instrumento global eficaz, el TCA tendrá que conformar un sistema integral para el control de los movimientos transfronterizos de todas las armas convencionales y los equipos asociados. El TCA deberá cubrir desde todos sus ángulos dos ámbitos fundamentales, como son el tipo de armas y municiones (explosivos, armas ligeras y convencionales, municiones, material de doble uso…) y, por otro lado, el tipo de transferencia (exportaciones, regalos, préstamos, corretaje).
Desde el punto de vista de Amnistía Internacional, la necesidad de que el TCA abarque todos los aspectos posibles resulta fundamental para que su cometido sea eficaz.
Las transferencias deberían incluir:
Parámetros: ley humanitaria internacional y ley de derechos humanos
Cuando se evalúa y se autoriza una transferencia de armas, el Estado exportador debe tener en cuenta una serie de factores adicionales relacionados con el riesgo de desviación, el impacto sobre el desarrollo sostenible o de la seguridad regional, el probable uso de las armas para facilitar actos terroristas y la participación en actos de corrupción.
Fechas importantes
- 1995. Amnistía Internacional y otros premios Nobel de la Paz, además de algunas ONG, meditan sobre la posibilidad de medidas globales vinculantes respecto al comercio de armas.
- 1998 – 2001. Con la ayuda de los abogados del Centro Lauterpacht de la Universidad de Cambridge, se prepara una primera propuesta de TCA.
- 2003. Amnistía Internacional, Oxfam y la Red Internacional de Acción sobre Armas Pequeñas, unieron sus fuerzas para lanzar una campaña a favor de un Tratado sobre Comercio de Armas.
- 2006. La resolución de la ONU 61/89 “hacia un Tratado Internacional de Comercio de Armas” es presentada para su votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Dicha resolución sería aprobada por la 1ª Comisión de la ONU (sobre desarme y seguridad internacional) en el mes de octubre de 2006. 139 países votaron a favor, 24 se abstuvieron y sólo Estados Unidos votó en contra. La resolución sería llevada a votación en la Asamblea General en diciembre de 2006. El número de votos a favor aumentaría (153), mientras que persistiría sin cambios el número de abstenciones y la negativa de los Estados Unidos.
- 2009. EEUU reconsidera su postura (con el nuevo presidente Obama) y se une a las discusiones. En diciembre de 2009, 151 de 192 Estados de las Naciones Unidas votaron para comenzar las negociaciones formales. Sin embargo, alrededor de 20 Estados persistieron en sus abstenciones.
- 2010, julio. Los negociadores de 192 países inician las conversaciones formales en las Naciones Unidas.
- 2012. Este será el año en el que concluirá, durante el transcurso de una Conferencia de Negociación en Nueva York, el Tratado Internacional de Comercio de Armas.
Las armas son para matar no? Entonces sólo hay que regular una cosa: dejar de fabricarlas, dejar de venderlas, dejar de usarlas, dejar de diseñarlas.
Para qué queremos otro tratado, para que violen uno nuevo? Se han acabado los conflictos porque existe la ONU? Se va a acabar la violencia porque unos cuantos políticos se pusieron de acuerdo?
Van a cambiar sus mentes los violentos porque salió un nuevo tratado? No será que intentarán seguir burlando el nuevo tratado y todos los demás que hasta ahora siguen violando? Cuantos seres humanos siguen muriendo a causa de la violencia, la guerra y el genocidio a pesar de que exista la ONU y todos los tratados?
No amigos, amo profundamente a la humanidad, pero el ser humano no va a cambiar su mente y se va a volver pacífico de la noche a la mañana.
A no ser que ocurra una inmensa hecatombe…
Que es exáctamente la dirección que llevamos en este momento. Los dueños del planeta, los verdaderos, ya tienen su agenda de destrucción y muerte masiva. Vamos a hacer algo para impedirlo, o seguiremos pensando que los políticos arreglarán la solución con un nuevo tratado?
Por ahora hay más preguntas que respuestas.
Paz, salud y armonía.
Siendo realista, considero que jamás se regulará la producción y venta de armas, entre otras cosas porque es la primera industria del planeta. Muchos países basan gran parte de su economía en el dinero proveniente de la venta de armas. Por ejemplo, EEUU sólo consiguió el pleno empleo y superar la crisis de 1929 gracias al crecimiento industrial que supuso la producción de material bélico en la segunda guerra mundial. Pero el problema no afecta sólo a las grandes potencias, ya que países aparentemente tan avanzados y justos como Suecia son en verdad grandes productores de armas, y aunque muestran rechazo a mandar a sus soldados a conflictos internacionales, no dudan en vender armas a países donde gobiernan dictadores. Las críticas se suelen centrar en países como Israel, pero nos olvidamos de lo que tenemos en casa, ya que España hace dos años incrementó en un 44% la venta de armamento. Nuestros clientes son países como Marruecos, Arabia Saudí, Venezuela, Cuba, Colombia, Paquistán, Indonesia, Ruanda y Kenia. Por cierto, dale un recuerdo a tus padres de parte de su primo de Vigo
Hola, Javier!!
¡¡Qué alegría tenerte por aquí!! Recuerdos enviados, je,je.
Respecto al comercio de armas, yo sí creo en que es posible una regulación. No me refiero a que dejen de producirlas -una utopía en los tiempos que corren-, pero sí endurecer y ampliar los controles para que las armas no lleguen a mercenarios o países que abusan indiscriminadamente de su población. La regulación es necesaria y una fuerte presión popular e internacional podría ayudar a que se lleve a cabo. ¿Será esa regulación la panacea? No, pero por lo menos será más complicado que esos objetos mortíferos lleguen a las manos equivocadas.
Saludos desde la India!!